La Pistola de Duelo

fabricación (parte 1ª)

Por José Ramón Galán Talens

La producción de pistolas de duelo o desafío, ha sido desde siempre un trabajo artesanal al que se dedicaron unos pocos artesanos, que a diferencia de las armas militares fabricadas en tiradas de cientos o miles de unidades, se realizaban y lo siguen haciendo, bajo encargo y según las características o necesidades del propietario final. Es por ello que no existen modelos completamente idénticos, si unas líneas generales, pero que cada cual y según su poder adquisitivo mejoraba en aspectos como la madera, tallas, grabados etc.

 Los estuches de duelo o desafío fueron muy necesarios en una época, finales del XIX y principios del XX, donde era mucho mas común de lo que se piensa, resolver conflictos triviales por este método. Afortunadamente, en la actualidad los juzgados se encargan de ello, pero en un próximo artículo en el que estamos trabajando, haremos un estudio mas detallado sobre los duelos, los motivos que los causaban y algunos de los mas importantes que se resolvieron en nuestro país y que como adelanto, os diré que los periodistas fueron parte muy destacada en ellos. 

Desde algún tiempo atrás, albergaba la intención de conocer desde dentro, el proceso de fabricación de una pistola de duelo, tal y como se hacía originalmente, es decir, de forma manual y con la intervención de varios artesanos especializados. En el otoño de 2003 me planteo la posibilidad de una visita - peregrinaje al taller de mi amigo D. Jesús Mari Araquistain, son muchos kilómetros pero no me lo pienso dos veces, es el momento de ver lo que hasta ahora solo había leído. Son pocos los artesanos que aun trabajan según las antiguas tradiciones armeras y seguramente, también con ellos desaparecerán todos estos conocimientos en detrimento de nuestro patrimonio.  

Cañón de Galand en bruto y mecanizado exteriormente. Tallando los canales de una pistola de tipo Imperio.

Acompañado del amigo Jesús, aproveché la ocasión para visitar también a otros artesanos vinculados al sector armero, como el taller de D. Iñaki Echevarria Lamarain, que se dedica exclusivamente a la fabricación de muelles de resorte o lamina por el antiguo procedimiento de forja, un método que les garantiza unas características especiales. Esta empresa de carácter familiar fue fundada en 1895 y será motivo de un reportaje próximamente, al igual que el del grabador D. Salvador Sánchez Morales. También tuve la oportunidad de visitar el taller de D. Félix Sarriugarte donde se fabrican los cañones y algunos mecanizados,

Este viaje ha sido muy fructífero y espero poder transmitir todo lo visto y aprendido durante la breve expedición.

 

ARSA

Es una pequeña empresa familiar, en la que desarrolla su trabajo Jesús Mari Araquistain, maestro armero cuyo título se ha ganado a base de trabajo y esfuerzo, ayudado por su esposa M. Elisa Santiago.  Como los grandes generales, este artesano ha adquirido su experiencia después de las batallas de la vida a lo largo de los años, de los que cuenta 57 desde que viera la luz por primera vez en un caserío (es como se denominan las granjas en el país vasco) de Eibar, en el seno de una familia humilde y sin tradición armera. A los 17 años, comenzó como aprendiz en una conocida fabrica de escopetas actualmente desaparecida, donde con el tiempo se especializaría en trabajar la madera. Mas tarde, y en su afán por aprender el máximo sobre el “oficio”, trabajó en la producción de armas de avancarga para una empresa de Derio - Bilbao, de las pocas que se dedicaban a esta actividad, y en la que solo se fabricaban pistolas del modelo Europa (Imperio), un hecho que sin duda marcaría su destino. Finalmente y dada la inestabilidad del sector, decidió instalarse por su cuenta en 1988.

Los comienzos no fueron fáciles, la inversión en materia prima y herramientas, fueron considerables a pesar de ser un taller humilde. Hubo que adquirir materiales y útiles para construir cañones de varios modelos, maderas de nogal seleccionado, piezas mecanizadas, etc. En fin, toda una aventura en la que se embarcaron sin mas aval que su buen hacer y sin potenciales clientes a quien ofrecer sus productos.

Félix se encarga de los mecanizados del cañón. Cañón en diferentes estados de producción.

Su correcto trabajo y buena relación calidad precio, harían el resto, pronto el “boca a boca” funcionó y ARSA fue conquistando el mercado de pistolas de duelo, primero con modelos de bajo precio, de tipo Imperio con empuñadura acanalada, poco después añadirían al catálogo el modelo Rochatte a Paris como modelo estandarte de la empresa durante los primeros años hasta que mas tarde, y a petición de un cliente de origen francés, fabricaron una reproducción de la pistola de duelo Galand a Paris, para lo que el mismo cliente facilitó el modelo original con el que se hicieron los modelos necesarios, pasando a formar parte del catalogo como producto estrella. Mas refinada que las anteriores, con mejores materiales, cañón estriado especial y cuidadosamente tallado, nogal de vistoso veteado, guarniciones tratadas térmicamente por el procedimiento denominado “jaspeado” y una precisión fuera de toda duda, que esta avalada por los títulos nacionales e internacionales que con ella se han conseguido.

Últimamente y a petición de algunos tiradores deportivos, a los que está firmemente vinculado, realiza otros dos modelos de gama alta que dan solera a este maestro artesano, una reproducción de la pistola inglesa de chispa Manton y otra de mecha denominada Tanzutsu cuyo original japonés data del siglo XVII. Estas últimas pistolas poseen características destacables que han sido motivo de un estudio detallado en esta misma revista (números 249 y 255). Con la producción de este taller, se cubre todo el espectro de la competición deportiva con arma corta del calendario del MLAIC, exceptuando los revólveres.

   

 

PRODUCCIÓN ARTESANAL DE PISTOLAS DE AVANCARGA 

En la actualidad como en el pasado, producir una pistola de duelo, requiere la participación de varios artesanos especializados en los diferentes procesos que estudiaremos a continuación. El fabricante, será el encargado de coordinar, ajustar y terminar el producto final, la pistola de duelo. Pavonado, muelles, grabados, microfusión de algunas partes (tornillo de rabera, rabera y coz), y mecanizado del cañón (fresado y torneado del exterior), son trabajos que se realizan fuera del taller de referencia.

   

Desarrollo de los grabados de la Rochatte á Paris. Fiadores en diferentes estados de acabado.

 

LA PISTOLA

Pedí al maestro presenciar la fabricación completa de una pistola Galand, a lo que entre extrañado y divertido accedió gustoso, y durante dos días completos me tuvo dándole la lata y atosigando con mil preguntas.

Supongo que cada armero tendrá sus preferencias a la hora de comenzar los ajustes, Jesús Mari comenzó escogiendo el escalaborne (madera ya desbastada y preparada para labrar la caja del arma) que ya tenía precortado con las formas básicas del arma, y procedió al ajuste de la guarda baja sobre la que va instalado el disparador, primero abriéndole espacio con la gubia y después pacientemente, ajustando el metal para que no quedaran espacios vacíos entre ambos. 

A continuación roscó un tapón de recámara al cañón ya mecanizado y lo ajustó forzado sobre la rabera de una forma bastante áspera, pues según me contaba, en esta fase del proceso precisa que estos elementos (cañón y rabera) sean prácticamente solidarios para que el cajeado resulte perfecto y nivelado, será en la última fase de construcción cuando se realice el ajuste fino de la uña de recámara con la rabera que es el punto de anclaje principal del cañón. De esta manera presentó el cañón (incluida la rabera) sobre el cajeado previo con la parte baja del mismo impregnada en aceite, a fin de apreciar las zonas de contacto que serían eliminadas lentamente con la gubia, mientras el cañón iba asentándose sobre la “cama”, todo un espectáculo. Con estos elementos y la guardabaja ya ajustados, procedió a realizar un taladro vertical con el que mediante un tornillo, unirá la rabera con la placa metálica del disparador, asegurando la rigidez del conjunto. 

El alojamiento de los embellecedores de la chaveta de retención del cañón, el taladro y ajuste de la misma fueron los siguientes elementos que se ajustaron. En este estado ya era perfectamente reconocible la pistola. La coz y seguidamente la platina de la llave fueron los siguientes. Quiero resaltar que durante los trabajos de ajuste y a fin de evitarles daños innecesarios, no se emplean los tornillos definitivos. Una vez que la platina de la llave estuvo adaptada a la caja, pasó a fabricar la misma, y empleo la palabra fabricar, porque aunque la mayoría pensamos que las piezas que la componen vienen terminadas, no es así, están mecanizadas de forma tosca como apreciaremos en alguna de las imágenes que acompañan este reportaje y exceptuando el muelle real, todas las demás deben ser terminadas a lima.

Finalmente y con la gubia, se da forma a la madera, comenzando por la empuñadura y siguiendo por el puntal, espejo de la llave, contrallave y rabera, terminando definitivamente el ajuste entre la madera a los metales con la lima, y a este respecto, aclarar que emplea limas para metal desgastadas, porque según me explicó, marcan menos la madera y en caso de tocar el metal no lo dañan o lo hacen muy superficialmente. Resulta asombroso ver con que facilidad desbasta la culata con una simple gubia, terminando con la lima que da una forma mas acorde con las redondeces de una pistola de duelo. Si precisa un desbaste muy importante, emplea la lijadora de cinta. El trabajo de ajustes finaliza con un repaso manual a base de lija de grano muy fino, lana de acero, y el marcado de un número de control que identifica la culata con todas las guarniciones metálicas que han sido ajustadas para ella y que le serán montadas de nuevo según vayan finalizando los procesos de pulido, grabado, talla, protección y pavonado etc. La culata esta ahora terminada a efectos de ajustes, comienza el proceso de decoración y embellecimiento de la misma.

 

Detalle de un bello grabado de "bellota" típico. Salva, es uno de los pocos artesanos grabadores que quedan en nuestro país.

 

CULATAS

Desde antiguo se han empleado las maderas mas nobles para la elaboración de este tipo de armas y en la actualidad sigue siendo una norma. Para las armas de mas calidad, se escogen los escalabornes de nogal con un veteado mas vistoso para que embellezca mas si cabe el arma de la que será estructura o “esqueleto”. El taller que nos ocupa considera la importancia de este elemento, por lo que se desplazan personalmente para escoger las mejores partidas de nogal europeo, tratando de conseguir siempre los escalabornes de mayor calidad y belleza. En los últimos años colaboraron muy estrechamente con otro gran artesano francés cuya popularidad traspasó fronteras y que desgraciadamente ya no esta entre nosotros, me refiero a Teixidó, al que me permito citar porque creo que este texto le honra. Con este gran y reputado armero intercambiaron técnicas de producción y materiales, Teixido con las maderas y Araquistain con los metales, fundamentalmente cañones para arma corta. La colaboración fue muy fructífera para ambos, hasta que el amigo Teixido nos abandonó, dejando como legado una gran familia de armas cortas y largas de todo tipo, percusión, chispa y mecha, todas ellas con el mismo denominador común, la alta calidad de materiales y belleza.

El maestro Araquistain como Teixido, tuvieron muchas cosas en común, y por eso pudieron colaborar durante largo tiempo. Ambos han defendido su forma de trabajo manual y fidedigno por encima de la producción rápida, mecanizada y excesivamente mercantilizada, así como el buen gusto por el trabajo “paciente” y bien hecho.

El primer paso para la construcción de una pistola, es la elección de la madera adecuada. Actualmente obtienen madera de nogal español en la vecina Navarra, bien “estacionado” (tiempo que pasa la madera almacenada para mejorar sus características por medio del secado natural a la sombra, y nunca inferior al año) y de apreciables vetas como he podido contrastar en el taller, si bien a simple vista, solo un profesional lo puede advertir, pues los profanos no vemos nada mas que un trozo de madera, y no será hasta que la pistola este terminada, cuando podamos apreciar con claridad la belleza escondida. De este material natural quiero destacar que no existen dos piezas iguales, siendo este uno de los aspectos que dan exclusividad al arma, especialmente las de mas alto nivel y por tanto calidad.

Partiendo de esta madera seleccionada se cortan los escalabornes a la medida adecuada al arma que servirán de soporte y se vuelven a “estacionar” hasta que se precisen, momento en el cual se les realizará un cajeado parcial del asiento para el cañón y la llave. Con esto tendremos ya unos perfiles reconocibles sobre los cuales adaptaran el cañón, rabera y chaveta de anclaje, seguido de la llave, el disparador y resto de las diferentes guarniciones metálicas que conformaran definitivamente la pistola.

Una vez que la pistola tiene ajustados definitivamente los elementos metálicos, se pasa a decorar o terminar el exterior de la culata, dando forma a la misma y preparándola para las últimas fases ornamentales, el tallado de la madera si así lo desea el cliente o bien al “picado” o “cuadrillado” de la empuñadura que facilitará la acción de agarre de la misma al tiempo que la embellece.

   

Herramienta de calibrar y estriar cañones. Embutido del hilo de oro en cañón de Manton.
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