La Pistola de Duelo

fabricación (parte 2ª)

 

Por José Ramón Galán Talens

Con Iñaki, nuestro amigo y proveedor de muelles.          .

 

DECORACIÓN MADERA

Algunos modelos de pistolas, llevan el puntal de exótico ébano unido de manera íntima con el nogal por procedimientos naturales y cuyo fin no es otro que el estético, uno de los pocos lujos que se permitieron en las armas de origen típicamente escocés. Las de origen francés en cambio suelen estar mas recargadas, empleando un único material para la culata, generalmente maderas muy especiales de raíz nogal, ébano etc. en las que realizan tallas espectaculares, principalmente en la empuñadura y puntal.

El paso previo a la decoración, es un desbarbado de la madera, que se realiza con una pequeña cuchilla y tiene como fin dejar el cajeado limpio de esas finas virutas que deja la gubia en la madera, cuya eliminación es necesaria para un correcto acabado del arma. En este paso, se intentan eliminar las pequeñas imperfecciones que hubieran pasado desapercibidas al ajustador, para seguidamente marcar a lápiz la zona de “picado”, “cuadrillado” o “segrinado”, todos ellos nombres que se emplean para designar el tallado que se realiza en las empuñaduras y cuyo fin es mejorar el asimiento del arma. Seguidamente y con una cuchilla en forma de “v”, se talla la zona que delimita hasta donde se labraran los canales cruzados que embellecerán la empuñadura.

La herramienta utilizada para realizar este trabajo es una cuchilla denominada “serreta”, que como su propio nombre indica, dispone de varios dientes en forma de sierra y en dos o mas líneas. Antes de comenzar, y ya delimitada la zona de picado se marcará la dirección del primer surco, y se tallará con movimientos de vaivén a mano alzada, mientras que las siguientes tomaran como referencia a la anterior (una de las dos cuchillas pasa por el interior del surco contiguo, haciendo la función de guía). Generalmente se trabaja en diagonal para conseguir la talla en diamante, cuya forma quedará determinada por el ángulo en que se crucen los surcos, siendo mas alargada y preciosa, cuanto mas cerrado se crucen las líneas. La herramienta debe estar en todo momento perfectamente afilada.

Paso previo a este trabajo es realizar un estudio de la madera, observando la dirección de las vetas y comenzando a tallar por la zona mas ancha y plana. Es importante que accionemos la serreta en dirección de la veta, de lo contrario resulta muy penoso realizar dicha labor, incluso nos puede dar como resultado unos defectuosos “diamantes”. Es la madera de nogal por sus características y densidad, la que mejor se presta a este trabajo, ofreciendo al mismo tiempo los resultados estéticos mas favorables.

En caso de que el modelo lleve algún tipo de talla artística, este es el momento de realizarla. Las Rochatte llevan de “serie una pequeña talla simulando hojas en la parte baja del puntal, mientras que uno de los modelos del tipo Imperio, lleva toda la empuñadura tallada con motivos florales, pero al igual que ocurriera en la época, cada usuario puede permitirse la talla o grabado que considere oportuno. La imaginación de los artesanos de la época no tuvo límite y tanto en el metal como en la madera, fueron muy pródigos en la decoración, tanto que algunas pistolas resultan incluso “empalagosas” de tanto cincelado, incrustaciones y tallas. Generalmente solían ser motivos florales y geométricos, pero sin descartar los motivos animales, principalmente cabezas de león con la boca abierta cinceladas en el martillo, que el acerbo popular convirtió en perro, de ahí que usaran el nombre de “perrillos” para referirse a los martillos exteriores, acepción que aun hoy en día es empleada con el mismo significado.

     

Herramientas para calibrar y estriar cañones. Culatas de "Manton" en distintas fases de su elaboración.

 

PROTECCIÓN DE LA MADERA

La madera de la culata precisa de algún tipo de protección frente a los agentes externos que la pudieran dañar, principalmente de la humedad y sudoración salina. Para ello se le aplica un tratamiento al aceite y/o ceras naturales cuando la empuñadura esta perfectamente terminada en lo que respecta a forma, picado, tallas y ajuste final de todas las guarniciones, pero desmontadas y limpia de virutas y polvo que pudiera deslucir el acabado. Para ello se realiza un lijado fino por todas las zonas de la empuñadura, poniendo especial énfasis en los rincones y ángulos difíciles donde la gubia deja imperfecciones. Con un trapo seco se limpia a fondo la madera y tras una exhaustiva inspección visual, se decidirá por el tratamiento definitivo al aceite, que requiere aproximadamente dos días, los que tarda la madera en absorber las 9 o mas capas que precisa para su definitivo acabado. Entre capa y capa y una vez seca la anterior, se frota con un trapo de esparto o lino (según acabados) para mejorar el aspecto y textura final, así como eliminar la “pelusa” que aflora por los poros de la madera a medida que se les aplica el tratamiento.

Para ello, emplean un aceite especial para culatas de composición natural facilitado por una marca de calidad contrastada, Nobel, cuyo acabado es ligeramente satinado y bello incluso con los “nogales” menos vistosos, pero que destaca de manera especial cuando la madera es preciosa y de oscuro veteado empleada principalmente en las pistolas de gama alta Galand y Manton.

Con esta fase acabada, la culata esta dispuesta para que se monten el resto de elementos y guarniciones que componen el arma, quedando dispuesta para su entrega.

Todo lo relacionado con las culatas, me fue explicado con todo lujo de detalles, que incluyeron las demostraciones oportunas, por M. Elisa Santiago, esposa del maestro, y encargada entre otros menesteres de todo lo relacionado con las maderas y su tratamiento.

   

Detalle del picado romboidal de una culata. Detalle de la talla del puntal de una "Rochatte" de serie.

 

 

EL CAÑÓN

Es el mas controvertido de los elementos que componen un arma, y el que mas foros de discusión genera. La fabricación y especialmente el estriado, tienen connotaciones casi filosóficas. He tenido la oportunidad de seguir paso a paso la construcción de uno de estos, y me ha resultado fascinante, tanto el resultado, como las explicaciones de Jesús respecto de los útiles de estriar y las pruebas a que fueron sometidos, procedimientos antiguos y experiencias adquiridas.

En la actualidad y a diferencia del pasado (siglo XIX) no es ningún problema la fabricación de buenos cañones, pues se cuenta con buenos materiales (aceros de características especificas) y mejores herramientas.

Para los cañones de las armas de gama alta, se parte de barras de acero F-140 de 25 milímetros de diámetro que son cortadas a la longitud del cañón. Posteriormente son barrenadas a un diámetro ligeramente inferior al del calibre final, en este caso a 10,35 m/m. Este paso es necesario para poder “calibrar” exactamente el ánima del cañón con una herramienta similar a la que se emplea para tallar las estrías. Este proceso consigue igualar el interior a fin de obtener una medida exacta que nos permita tallar las estrías con el máximo de regularidad y con las tensiones repartidas, de forma que obtengamos un estriado perfecto en cuanto a la profundidad de las estrías y su equilibrio, es decir que no haya zonas con mas profundidad que otras y que los “campos” queden pulidos y simétricos. 

Este útil denominado “brochadora de calibrado” consiste en una larga varilla de acero industrial para herramientas de alto rendimiento, en la que se han torneado hasta 32 coronas de corte que van de menos a mas, y en las que las últimas corresponden a las de pulido. Las coronas ocupan el 50% de la varilla, quedando el resto libre para insertarlo en la “brochadora” (maquina herramienta destinada al estriado de cañones). Esta realizada de manera que cada una de las coronas arrastra/corta una pequeñísima parte del ánima, repartiendo la presión entre todas ellas, de forma que ninguna parte de la herramienta sufre tensiones importantes, hecho que permite una larga vida útil en condiciones de exactitud. Para el calibrado, se fija el cañón firmemente sobre el banco de la brochadora, y a continuación se introduce la herramienta por la parte que corresponderá a la boca del cañón y se fija a la maquina, que de un solo tirón dejará el ánima del cañón perfectamente calibrada y pulida. Durante esta operación, el cañón siempre permanece inmóvil, será la brochadora quien realice el movimiento de adelante hacia atrás en línea recta cuando calibra o con el giro o paso de las estrías cuando se trata de tallar estas.

En el caso de las armas de ánima lisa, el cañón queda finalizado en lo que respecta al interior, mecanizándose a continuación la rosca de la recámara, el taladro del oído y el exterior según la forma deseada, generalmente en forma ochavada y ligeramente troncocónica. Se talla la cola de milano para el punto de mira y se suelda la guía de la chaveta de fijación. Finalmente se marca y realizan los grabados que fueran necesarios y los insertos de oro, para finalizar puliendo a espejo toda su superficie, dejando preparado el cañón para su tratamiento final, que en general será un pavonado (químico) protector en negro brillante.

Con la simple observación de las estrías, podremos aventurar la calidad de una pistola de duelo original, y no me refiero al estado en que se encuentren, pues resulta irrelevante, sino a la forma, tipo, paso y simetría que presenten. Todo ello nos indicará la importancia que le dio el artesano, teniendo en cuenta que eran piezas únicas.

   

Repasando el picado de una culata. Hasta ocho manos de aceite se aplican a las culatas.

 

ESTRIADOS.

El proceso de fabricación de un cañón rayado es idéntico al de uno de ánima lisa (descrito en la primera parte de este artículo), pero con una segunda fase posterior al calibrado en la que se tallan las estrías que guiaran el proyectil hacia el objetivo haciéndole girar en su viaje, y cuyo fin es conseguir estabilizarlo, de manera que la agrupación de los impactos obtenida sea lo mas cerrada posible. Este proceso es muy delicado y requiere de herramientas de la máxima exactitud y precisión. Este debe ser un trabajo meticuloso, ya que de el dependerá en gran manera la calidad final del arma, pues una pistola imprecisa por muy bonita que sea, carece de valor.

En el taller armero a que nos referimos, solo emplean el rayado denominado en “almena” cuyo nombre lo dice todo en cuanto a su forma. La parte calibrada formará los “campos” mientras que los canales tallados, serán los “valles” también llamado fondo de estría. Para ello se emplea una “brocha múltiple” (herramienta de corte empleada para tallar las estrías en los cañones) sobre cuyo eje lleva montadas 32 coronas de corte. El procedimiento de rayado, como ya se ha mencionado, es similar al descrito para el calibrado del ánima, es decir se tallan las estrías en dirección contraria a la salida del proyectil. Este tema es muy controvertido y suele ser motivo de interminables debates, por lo que indagando sobre el motivo de tallar en dirección contraria a la salida, Jesús me comentó que era un problema típico y antiguo entre los fabricantes, de cuando tallaban con brocha de presión en dirección de la salida, lo que provocaba en algunos casos “descalibrados” en la boca del cañón, donde se podía apreciar a simple vista que las estrías estaban marcadas asimétricamente, es decir con diferente profundidad. Esto le causó algunos quebraderos de cabeza en sus comienzos, hasta que aparecieron las nuevas brochas de cabeza múltiple, dientes de corte en número y ángulo exactos al giro o paso, y corte ascendente de menos a mas, en donde la última corona es negativo exacto del interior del cañón. Este tipo de herramienta esta especialmente diseñada para trabajar en cualquier dirección sin dejar ningún tipo de irregularidades en forma de micro-escalones, por lo que si se ha realizado un buen calibrado, obtendremos un cañón de muy altas prestaciones.

En el museo de Ejercito de Madrid se pueden admirar varios modelos de maquinas para el rayado de cañones. Me llamó especialmente la atención una de ellas para cañones de pistola que empleaba una sola herramienta de corte ajustable, de forma que servía para varios calibres aproximados, pudiendo modificar la profundidad de los canales, así como el paso de giro. Es una maquina de madera bastante sencilla que produciría cañones de regular calidad, al menos para las exigencias actuales, pero que en el contexto de la época, debió de ser muy innovadora y avanzada.

Respecto del giro o paso de estrías para las pistolas a que nos referimos, se ha optado, después de numerosos ensayos por el de una vuelta completa en 45 centímetros para cañones cuyo calibre este comprendido entre los 10,5 y 11,5 m/m, coincidente con el que emplean la mayoría de fabricantes conocidos de cierto renombre.

Actualmente se tienen muchos conocimientos sobre la velocidad del proyectil, los efectos giroscópicos del mismo y su estabilización. así mismo disponemos de gran cantidad de adelantos que nos permiten “jugar con ventaja” respecto de nuestros antepasados que tuvieron que aprender casi todo a base del conocido método de prueba – error. Como dato anecdótico, reseñar unos párrafos del libro “El tirador de Pistola, tratado para el conocimiento y manejo de este arma”, cuyo autor es D. Alfonso de Angulo y fue editado en Granada 1854.

“Entre los cañones ingleses, franceses y españoles fabricados en Vizcaya ó Cataluña, los mejores que se conocen hasta el día y a los que se da la preferencia, tanto en las pistolas de chispas como en las de pistón, son a los franceses, porque generalmente carecen de defectos así en su construcción como en la de su caja y montadura ......”

Es por ello que entre las armas originales que podemos admirar en la actualidad, nos encontramos con verdaderas obras de arte junto a otras estéticamente bellas pero con calibres excesivos, estriados inadecuados, bien sea por el tipo de las mismas, paso o deficiente calidad.

 

Después del aceite, frotar la madera y mas aceite. Dando forma a la culata.

 

1ª Parte 3ª Parte

 

Página de presentación

 

Web-master. José Ramón Galán